

Bajo el lema “Abrazar la vida como viene”, para acompañar a esas personas que sufrieron una adicción, y darles herramientas para que se reinserten socialmente, voluntarios miembros de La Familia Grande del Hogar de Cristo iniciaron en el mes pasado el proyecto de construir la “Casita de San Miguel”, un espacio que estará dentro del predio del Hospital Ramón Carrillo de Posadas, que funcionará de acogida para las personas que quieren dejar de consumir.
Dicha obra y proyecto lo lleva adelante el sacerdote Daniel Pesce, quien a principios de esta semana se encontró con la desagradable sorpresa de que las maquinarias y herramientas con las que realizaban los trabajos para poder poner en funcionamiento este espacio habían sido robados.
Ante esta sustracción, la cual causó dolor y a la vez indignación, tanto al sacerdote como a los jóvenes y mayores que trabajaban en dicha obra, decidieron tras hacer la denuncia correspondiente.
Así, el jueves el padre Daniel dialogó con la FM 89.3 Santa María de las Misiones y contó en detalle lo sucedido y los pasos a seguir tras este inesperado contratiempo.
“Este miércoles cuando fuimos a La Casita de Miguel, lugar que esta refaccionando para ponerla en funcionamiento, nos encontramos que nos habían robado las maquinarias que estamos usando ahí, como así también herramientas como ser: masa, cortafierros, machetes, palas, entre otros. Dichas maquinas y herramientas no son nuestras, sino que las pedimos prestadas para los trabajos que estábamos llevando adelante”, contó Pesce.

“A no bajar los brazos ante esta realidad”
Sin perder los ánimos y con serenidad, el párroco dijo que “realizamos la denuncia en la Comisaría Decimotercera, pero más que nada en el día de ayer (miércoles) para mí fue importante dialogar con los chicos y contarles lo sucedido, y a la vez acompañarlos y decirles ‘a no bajar los brazos ante esta realidad’”, expresó.
“Acá uno se queda con bronca cuando se entera de estas cosas, pero no hay desanimo. Por el contrario hay mas ganas de trabajar, de seguir luchando y, sobre todo, de que este sueño de que esta casa sea un albergue, un hogar, un lugar donde puedan quedarse las pibas y los pibes que están en situación de calle o en consumo problemático, es la meta de este año y si Dios quiere lo vamos a lograr”, resaltó el sacerdote Miguel Pesce.
Siguen las obras
Por otra parte, ante este contratiempo, “una persona, que quiso mantenerse en el anonimato, nos prestó un martillo hidráulico, también se acercaron vecinos y nos prestaron herramientas para seguir trabajando y hay gente que nos donó su tiempo, por lo cual se sumarán a los trabajos que estamos haciendo en el lugar”, contó con alegría Miguel.
En referencia a los avances en ‘La Casita de San Miguel’, el sacerdote contó que “estábamos haciendo adentro las aberturas para colocar las ventanas, como así también el cerramiento de la misma. También teníamos la intención de pintar las paredes interiores”.
Se pudo saber que hay un plazo para la culminación de las obras en La Casita de San Miguel, pese a este robo de los elementos de trabajo. “Nuestro plazo de inauguración es el 28 de septiembre, ya que nos anticiparon la presencia el Obispo de Posadas, el Padre Pepe Di Paola, Coordinador de los Hogares de Cristo, muy conocido e Buenos Aires por ser uno de los curas denominados ‘villeros’”.
Albergue para 30 personas
Asimismo, el alma máter de este proyecto de ‘La Casita de San Miguel’ contó que “nosotros estamos transformando este espacio, para que la Casa tenga una capacidad de albergue de hasta 30 personas. La idea y el objetivo es poder es acompañar a las personas en toda la dimensión que incluye la persona humana, si es necesario además en la parte psicológica, psiquiátrica, espiritual y de salud”.
Además, Miguel adelantó que “estamos fundando a su vez una Cooperativa de Trabajo, ya que allí habrá un proyecto de huerta y de fabrica de baldosas. A través de esta cooperativa se va a tratar generar ciertos espacios y convenios que puedan acercar a estos jóvenes a reinsertarse en la sociedad; y así a recuperar su vida”.
Para ayudar y ser ayudado
Por último, este sacerdote dijo que “todo lo que tiene que ver con herramientas y elementos de albañilería, todo nos sirve a modo de ayuda si quieren colaborar con este proyecto humano, además, dejo un teléfono de contacto 3764-105034. Este número es para las personas que tengan un familiar en consumo, que estén pasando necesidad; y también para aquellos que quieran donar algo o interiorizarse más sobre lo que estamos haciendo en La Casita de San Miguel”.
La entrada Robo a La Casita de San Miguel: “No hay desanimo, hay ganas de que este sueño se haga realidad” se publicó primero en Primera Edición.